El factor de prestigio (crónica de una muerte anunciada).

Por Carlos Quisque (link)

El Factor de Prestigio (cuyo sitio en Internet era http://prestigefactor.com) fue un
indicador planteado por una empresa canadiense como alternativa a los problemas generados por la aplicación del FI. Este indicador estuvo en prueba por un tiempo y obtuvo algunos resultados positivos cuando se le comparó con el FI.

Los creadores de este indicador percibían de este modo la diferencia entre su
producto y el ofrecido por el ISI:

“cómo el FI, el Factor de Prestigio (FP) mide la frecuencia en la que una revista es citada por otras revistas. Sin embargo, el FP sólo cuenta las citaciones a los artículos originales. De esta manera, el FP mide el verdadero valor de las evistas que publican avances científicos e investigación innovadora. Por lo tanto, ¡el FP mide el verdadero valor  de las revistas académicas!”

El menosprecio hacia el ISI era bastante evidente y directo. Los creadores de este
indicador destacaban que “el FI pude ser un indicador distorsionado y engañoso”.

Estas afirmaciones provocaron la reacción del Institute for Scientific Information que en
un comunicado del 15 de febrero del 2002 expresó lo siguiente:

“En respuesta a las consultas de nuestros clientes y de otras personas de la
industria con respecto al ‘Factor de Prestigio’ en comparación del ‘Factor de
Impacto’ del Journal Citation Report, el ISI desea manifestar lo siguiente:‘ISI ha iniciado una acción judicial contra el ‘Factor de Prestigio’ (que distribuye
información vía PrestigeFactor.com) e inforMEDicine.com en una corte federal de Nueva York alegando violaciones de los derechos de propiedad intelectual del ISI. El ISI es no se pronunciará por algún detalle derivado de este litigio”

Este anuncio fue el presagio de lo que ocurriría después. El 22 de marzo del mismo
año, el administrados del FP envió una nota a un grupo no determinado de clientes,
indicándoles que la acción legal de su competidor fue responsable de su cancelación:
“Lamentamos informarles que el FP ha quedado fuera de negocio.
Desafortunadamente en EEUU y en Canadá cualquiera puede ser demandado
sin mayor motivo. El litigio que nos resultaba costoso (varios millones de
dólares) para defendernos de nuestro competidor han determinado esta
decisión”. Con este aviso el Factor de Prestigio desapareció del mundo académico.

Ver también:

Hane, Paula J. (2002) The Prestige (Factor) Is Gone. En: Information Today. v. 19. n. 5.

Roldan, A. (2006). El hundimiento del Prestige Factor. En Bibliometria.

El cálculo del Factor de Prestigio (FP)
Buela-Casal, G. (2002). Evaluación de la calidad de los artículos y de las revistas científicas:Propuesta del factor de impacto ponderado y de un índice de calidad. Psicothema 2003. Vol. 15, no 1, pp. 23-35.

Una teórica ventaja del FP  era utilizar cuatro bases  de datos: ciencias biomédicas, tecnológicas, agro-geoambientales  y sociales. En estas bases se recogen más de seis mil revistas que  se clasifican en 859 categorías (mientras que el ISI utiliza 212 categorías). El uso de estas cuatro bases de datos permite una comparación más racional de las revistas, pues se compara cada revista con otras relacionadas en la misma área.  Otra novedad importante era  que para calcular no se incluían las citas procedentes de los  artículos de revisiones. Se ha estimado que las revisiones a su vez  reciben tres veces más citas que un artículo original. Además, la  mayor parte de las revisiones son publicadas por invitación del director de una revista a un autor «importante», lo cual rompe en  cierto modo las «reglas del juego» en la selección de los artículos.

El FP se calcula dividiendo el número total de  citas que reciben en un año los artículos originales publicados en  una revista en el mismo año y en los dos años anteriores entre el  número de artículos originales publicados en esa revista en esos  tres años (cuando se trata de revistas biomédicas se tienen en cuenta otras dos variables: artículos clínicos o artículos básicos). Los  resultados son convertidos mediante un algoritmo en una escala  con rango de 0 a 1.000.

Es importante tener presente que el factor de impacto y el factor de prestigio, aunque tratan de medir lo mismo, no son comparables, y ello por varios motivos: utilizan períodos de citas diferentes (dos años el primero y tres el segundo), utilizan rangos di-  ferentes, el primero incluye revisiones y el segundo no, etc.